El Ayuntamiento de La Aldea de San Nicolás celebra con orgullo la reciente declaración de los Ranchos de Ánimas de la isla de Gran Canaria como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial. Esta importante distinción fue aprobada el pasado lunes 24 de febrero por el Consejo de Gobierno de Canarias, reconociendo así, el valor cultural y etnográfico de los Ranchos de Ánimas de La Aldea, Teror y Valsequillo.
Los Ranchos de Ánimas, cuyo origen radica en un ritual de religiosidad popular animista, constituyen una de las tradiciones más singulares y representativas de Gran Canaria. Este ritual, único en Canarias, ha perdurado a lo largo de los siglos, siendo únicamente practicado en los mencionados municipios. El acto de cantar a las ánimas de los difuntos, a los santos, familiares vivos y otras figuras simbólicas, mantiene un vínculo emocional y espiritual entre los vivos y los muertos, y refleja una manifestación cultural profunda, arraigada en la memoria colectiva de las comunidades locales.
El alcalde de La Aldea de San Nicolás, Pedro Suárez, mostró su satisfacción por este reconocimiento, y señaló que, “este es un día importante para nuestro municipio, ya que los Ranchos de Ánimas son una parte fundamental de nuestra identidad cultural. La declaración como Bien de Interés Cultural no solo preserva esta tradición, sino que también pone en valor el trabajo y esfuerzo de generaciones de aldeanas y aldeanos que han mantenido viva esta celebración a lo largo de los años”.
Desde la Concejalía de Patrimonio Histórico y el área de Cultura, que dirigen Ingrid Navarro y Víctor Hernández respectivamente, se destacó la relevancia de este logro como un reconocimiento merecido a una tradición que trasciende en el tiempo. Los Ranchos de Ánimas no solo son un acto religioso, sino una celebración comunitaria que une a las familias y a todo el pueblo. Ahora, con este estatus de BIC, contamos con una herramienta más para asegurar su preservación y fomentar su conocimiento.
Cabe recordar que este proceso de declaración como BIC comenzó en 2017 y ha sido el fruto de un trabajo conjunto entre los tres municipios implicados, el Cabildo de Gran Canaria y otras entidades. En 2022, tras un largo recorrido administrativo, el expediente fue finalmente aprobado, culminando en la reciente resolución del Gobierno de Canarias.
Este reconocimiento garantiza la protección y promoción del Rancho de Ánimas como un bien inmaterial de valor incalculable, asegurando su continuidad y su relevancia dentro de la cultura canaria. Con este respaldo institucional, el Rancho de Ánimas de La Aldea de San Nicolás se consolida como un patrimonio vivo, que continuará enriqueciéndose y transmitiéndose a futuras generaciones.